jueves, 22 de octubre de 2015

OFRENDA PREHISPÁNICA

El Día de Muertos es una celebración mexicana de origen mesoamericano que honra a los difuntos el 2 de noviembre, comienza desde el 1 de noviembre, y coincide con las celebraciones católicas de Día de los Fieles Difuntos y Todos los Santos.

Es una festividad que se celebra en México y en algunos países de América Central, así como en muchas comunidades de los Estados Unidos, donde existe una gran población mexicana y centroamericana. La monesco ha declarado la festividad como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.2 Existe en Brasil una celebración similar conocida como Día dos Finados, aunque esta festividad no tiene las mismas raíces prehispánicas que el Día de los Muertos.



La ofrenda prehispánica
La ofrenda prehispánica consistía en un círculo de sal o cal, elementos santos que purificaban la ofrenda, seccionado en cuatro partes orientadas a los puntos cardinales.Dentro del círculo se ponían los alimentos y bebidas, además de objetos que gustaran al difunto. La flor de cempasúchil y las llamas no podían faltar, pues guiaban el alma de los ancestros hasta el hogar donde se colocaba la ofrenda. 
El círculo completo  representaba el universo en su totalidad, infinito y eterno, pero cíclico. Cada una de estas secciones representaba un elemento, una hora del día,una estación del año, una región del universo y un Dios determinado. 

El sur se pintaba de rojo y simbolizaba el fuego, elemento del poder, la vivacidad, creación y destrucción. Símbolo del verano, tiempo de la siembra, del calor y la lluvia, cuando la vida crece desmesuradamente y la Tierra está más cerca del Sol; era el astro rey al mediodía, cuando hay más luz y calor. Se honraba aHuitzilopochtli, Xiuhtecuhtli y Huehueteótl. 
El oeste era de color azul y representaba el agua, elemento de transformación, cambio y renovación; el otoño, cuando las hojas caen y se recogen las cosechas,cuando el Sol comienza a morir y a decaer y el frío y la obscuridad comienzan a tomar fuerza, el ocaso. Se celebraba a Tláloc y Chalchitlicue, los señores del agua y la fertilidad.

El norte se pintaba de negro y simbolizaba la tierra, el elemento de la estabilidad y la firmeza, de la fuerza. Era el invierno, la época cuando el mundo se sumerge en tinieblas, y la noche, cuando Coatlicue, la señorade la Tierra devoraba simbólicamente a su hijo Huitzilopochtli, el Sol. Este fragmento de ofrenda representaba el Mictlán y sus reyes: Mictlantecuhtli y Mictecacihuatl. También se honraba a Tezcatlipoca, señor de la ilusión y la obscuridad.
El este era de color amarillo y representaba al aire, elemento de transmisión y libertad, de la inteligencia; era la primavera, tiempo de renacimiento.



Sus tradiciones culturales se han seguido conservando gracias a la religiosidad y fervor de su gente, las cuales se han transmitido de generación en generación a pesar de que estas tradiciones están en peligro de desvirtuarse debido a la influencia y mezcla con otras costumbres extranjeras.
Es por eso que en el extranjero es aún más importante que se conserven estas tradiciones, ya que mantienen el espíritu de unidad y nacionalismo entre las personas de un mismo país y de aquellos que sin importar el lugar de donde provienen se sienten identificados con esta bella expresión cultural.Éste es un festividad antiguo que se ha transformado mucho con los años, pero que fue pensado en México prehispánica celebrar niños y los muertos. Por lo tanto, la mejor manera de describir este día de fiesta mejicano es decir que es una época cuando las familias mexicanas recuerdan a sus muertos, y la continuidad de la vida.

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